miércoles, 18 de diciembre de 2013

Once



La wiki dice: Once es una película musical irlandesa escrita y dirigida por John Carney. Rodada en Dublín y protagonizada por Glen Hansard (de la banda The Frames) y Markéta Irglová como músicos aficionados.

Y añado:


El pasado mes de agosto (2013) vi el musical con mi pareja en Londres. Nos gustó. Pero el musical se basa en esa película maravillosa. Me la recomendó un amigo hace años y se han convertido, la película y la banda sonora, pues lo la primera no tiene sentido sin la segunda, en una referencia emocional y sentimental. Es una película pequeñita pero imprescindible en una banda sonora con olas de maremoto. Garantía de emociones intensas. Otra vez la simplicidad. Lo demás son trampas. 

Me gusta vivir la vida de los pastores (y en algún post explicaré que significa esto).

Las Cuatro Estaciones en manos de Richter




Creo que voy a empezar a hablar de la música que verdaderamente me conmueve, me excita o me sorprende. De vez en cuando un tema se engancha al ser como una lapa y no le abandona a uno durante una larga temporada. Obsesivamente trepana el ser hasta disolverse sutilmente. Algunas veces desaparece para siempre. Otras permanece para toda la vida. Es más raro, pero también ocurre con algunos álbumes de música, eso que hace años llamábamos vinilos, luego CD y ahora son carpetas en el directorio de música de la CPU.

Mi última excitación extrema, no puedo calificarlo de otra manera, se debe a Max Richter, un ex miembro de Piano Circus que ha editado una revisión de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi que me ha puesto de canto,  así, mirando pa Albacete. 

Si a alguien no le gustan las Cuatro Estaciones debieran desterrarlo de este planeta. Pero claro, no deja de ser un lugar común de la música. Esta versión de Richter, barroquilla, pero tamizada por la simplificación minimalista, moderna, clara y excitante, es una auténtica maravilla. ¿Supeditada a los peregrinos gustos del momento? Seguro. Pero cuando era un bebé el inicio del Wish You Where Here de Pink Floyd se clavó en mi entendimiento y no he salido de ahí. Todo lo que para mí significa la música parte de esa simplicidad. Más o menos evolucionada. Más o menos compleja. Pero todo está ahí. La referencia. La modernidad y mi particular antigualla. 

Richter recrea a Vivaldi. Le recuerda, obvio. En algún pasaje lo sigue al pie de la letra. Pero en general es genuinamente simple, mínimo, contemporáneo, excitante y superlativo. No supera a Vivaldi, porque Vivaldi es un tipo barroco al que uno se asoma si le va bien, que para eso tiene tropecientos años. Es sencillamente una obra nueva y maravillosa que te lleva Vivaldi si te da la gana, pero en la que te puedes quedar tan ricamente. Oh gracias, Richter, por estos momentos de música obsesiva y enfermiza. Adoro ser un tipo simple.

viernes, 19 de octubre de 2012

La Duda (Doubt)

Sinopsis (de la web La Butaca):
Estamos en 1964, en la iglesia de San Nicolás, en el Bronx. El padre Flynn (Philip Seymour Hoffman), un brillante y carismático sacerdote, intenta desafíar las estrictas reglas que la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep) lleva custodiando desde hace años con mano de hierro. Ella es la directora del colegio y cree ciegamente en el poder del miedo y la disciplina. Los cambios políticos están llegando a todos los estratos de la sociedad y la escuela acaba de aceptar a Donald Miller, su primer estudiante negro. Pero la hermana James (Amy Adams) hace saber a la hermana Aloysius que el padre Flynn está prestando una atención demasiado especial al muchacho. La hermana Aloysius se siente obligada a emprender una cruzada para averiguar la verdad y para expulsar a Flynn del colegio. A pesar de carecer de una sola prueba que confirme la sospecha, la hermana Aloysius se ve abocada a una lucha de poder con el padre Flynn.

Crítica (esta sí que es mía):
 ¡Uf! Creo que me parezco más a Aloysius Beauvier que al padre Flynn, porque esta película, muy recomendable pese a lo que pueda decir a continuación, me parece una supina trampa e ideológicamente reaccionaria. El problema es que para llegar a esta conclusión he de desplegar una carácter más acorde al de la rígida y desagradable monja encarnada por Meryl Streep, que al amable vividor que protagoniza Philip Seymour Hoffman. Pero vayamos por partes.

Tras una larga, no muy interesante, pero probablemente necesaria introducción, un presunto conflicto desencadena una lucha encarnizada entre la rígida directora del colegio y el padre espiritual del mismo.

El film se sustenta sobre 3 sermones y 3 escenas se inician en el despacho de la directora y que funcionan a la perfección con la ayuda de una interpretación excelente por parte del cuarteto protagonista.

Poseyendo numerosos matices y análisis, ninguno resulta más que señalado, a excepción de tema principal. Así, el problema de la pederastia en el seno de la iglesia católica estadounidense es apuntado y, si bien el ascenso del padre Flynn se puede entender como una crítica ante una determinada actitud que busca obviar un grave problema mediante acciones que no sólo evitan la denuncia sino que buscan el impacto contrario,  lo cierto es que el tema resulta ser (increíble pero cierto) secundario. De hecho a nadie le importa un comino la víctima, ni siquiera al guionista-director. De este niño poco sabemos (emocionalmente) y los pocos datos que nos llegan de su biografía es a través la conversación entre la directora y la madre, pudiendo sobrentender que el chico está más contento que unas pascuas porque el padre, negro como el carbón, es un poco bruto, y el niño, necesitado de una figura masculina, ha salido un poquito homosexual, así que la relación con el cura, ¡que diablos! (¡uy perdón!) tampoco está tan mal...

La historia contiene, eso sí, una reivindicación feminista, pues evidencia como los hombres utilizan en beneficio propio una estructura  social patriarcal y jerárquica y como en este contexto la capacidad de acción de las mujeres se ve mermada.
 
Existe además una sub-narración muy obvia, pero no por ello perjudicial. Personalmente me parece entretenida e incluso divertida: la doble intencionalidad de los sermones, la guerras entorno al servicio del te, de la ventana, de la silla del despacho, la simbología de la luz…

Pero todo juega un papel secundario en torno a la idea central, maniquea y simple de la lucha entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad, el puritanismo y el hedonismo, la virtud y el vicio, la claridad de la verdad y el oscurantismo del engaño, la convicción y la duda, la justicia y el perdón. Y en este sentido, la pretendida ambigüedad que todos alaban en esta historia yo no la veo en ningún lado, pues opino que John Patrick Shanley, el director de la película y autor de la obra teatral, el creador de la historia, toma partido claramente por una de las partes. La lucha no es entre concepciones que se encuentren en un mismo nivel, puesto que la posición que defiende el padre Flynn está viciada desde el inicio por el estigma de la corrupción y la podredumbre (si no somos generosos en la interpretación de lo que acontece), o de la debilidad de espíritu (si lo somos). Sin duda la vencedora en este conflicto es  la hermana Aloysius (pese a la escena final, sobreactuada y poco creíble). Es decir, estamos ante la defensa del dogma, de la convicción interna no fundamentada en hechos, capaz de desenmascarar el mal y la corrupción gracias al poderoso purgante de la determinación que otorga la sólida convicción de estar en posesión de la verdad absoluta.  Todo contra lo que hemos estado luchando en Occidente desde hace siglos. No puedo dejar de recordar el momento en que Aloysius le dice a Flynn, una vez que este se ha derrumbado, que no siente ninguna pena por él, mostrando un sentido impersonal e institucional de la justicia, una deshumanización que nace del miedo a la corrupción y a la propia debilidad y que le priva de la capacidad de empatía.
Tampoco puedo dejar de extrapolar esta dicotomía a la realidad estadounidense. Y no a la de los años 60, sino a la actual rivalidad entre el Tea Party y los demócratas. Y en este sentido, esta ficción es una poderosa  arma de carácter político, pues como toda lección pretende ser aleccionadora, y del carácter singular de una historia es fácil hacer una extrapolación de conocimiento e ideas más generales, pues aunque la historia es particular, los destinatarios son una pluralidad informe y múltiple de personas. Y así tenemos una buena historia de ficción que en realidad está transmitiendo valores homófobos, racistas, intolerantes e inhumanos.
¿O no me he enterado de nada?
 

 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Blancanieves (de Pablo Berguer)



Un drama antiguo y un ejercicio de estética. Cuando oí hablar de esta película pensé como muchos que llegaba con mala suerte, ya que otros se habían adelantado a su director. Primero porque Michel Hazanaviciu se había atrevido con una película que ya corría los riesgos de ser muda y en blanco y negro y aunque su triunfo de crítica y taquilla han podido ayudar a eliminar reticencias, corre el riesgo de ser comparada con ella. Por otro lado el mismo año se han estrenado otras dos películas con el mismo título. Fui al cine con reticencias, animado tan solo por unas imágenes que me sorprendieron por su belleza… y fue un acierto. La película tiene pocos peros, tal vez la amargura de la crueldad que destila la historia. Pero la estética, la fotografía, el vestuario, la música y las actrices son maravillosas, las actuaciones estupendas y la historia funciona bien sin perder fuerza ni encanto en ningún momento y revive en el ánimo de un espectador una España antigua que algunos aún hemos saboreado en sus últimos coletazos. Es una historia de Blancanieves muy sui géneris, que no pierde de vista el original pero que tiene elementos propios muy genuinos y que encuentra elementos narrativos sorprendentes y divertidos. Muy recomendable.

viernes, 20 de julio de 2012

La fotografía como excusa


Los fotógrafos amateurs nos encontramos con múltiples inconvenientes, desde las limitaciones técnicas propias de quien conoce sucintamente las propiedades de la luz y las posibilidades de su cámara, hasta la luz cenicienta de un día de invierno capaz de apagar el brillo de alguna buena composición.
Cuando volví de un viaje a Roma y vi las fotos que había tomado, en un mes de diciembre poco luminoso, comprobé que algunas fotografías estaban bien compuestas, pero carecían de, como decirlo, la felicidad que había experimentado al tomarlas. Fue entonces cuando recordé un viejo libro, Grand Tour. Viaje a Italia, de Antonio Colinas y Joaquín Lledó. En él aparecían unos grabados en color y blanco y negro maravillosos. Pensé que no sería muy difícil conseguir efectos parecidos con Photoshop, así que me puse manos a la obra y obtuve unos resultados interesantes.
No son grabados ni pinturas, aunque haya imitación de por medio. Son fotografías bastardas, simuladoras, en cierto modo una excusa que trata de recuperar el brillo, la emoción, la gracia, que se siente cuando se contemplan estos lugares.


domingo, 1 de julio de 2012

Dos pájaros coontratacan: Serrat y Sabina en Alcoi


Después del buen sabor de boca que nos dejó la victoria de la selección española de fútbol en la final de la Eurocopa, y con algo de retraso por este motivo, pudimos ver a Sabina y Serrat en el Poliesportiu d'Alcoi en un emotivo concierto. La afluencia de público fue excelente, teniendo en cuenta el fútbol y el solapamiento de horarios, que evidentemente no ayudaron al lleno absoluto. Pero pudimos ver un maravilloso concierto, en el que los músicos se sintieron arropados por un público que conocía las canciones al dedillo. Ciertamente entre los dos tienen un buen puñado de los mejores temas en castellano y alguno en catalán, que de todo hubo. Incluso Sabina con su acento extremeño cantó y habló en valenciano, homenaje a Ovidi Montllor incluído.

Ya van estando mayorcitos todo hay que decirlo. A Serrat la voz le fue perdiendo brillo y a Sabina le costó calentarla, pero la experienca se saldó con un sobresaliente: la retaíla de grandes temas fue emotiva, el montaje escénico estupendo, la entrega del público total y el humor y buen rollito lo pusieron dos pájaros, a los que aún les queda cuerda para rato, porque las pequeñas carencias la suplen sobradamente con el desparpajo y saber hacer que les da su dilatada experiencia. Nos lo pasamos en grande.

foto: Riche

foto: Riche

foto: Riche

sábado, 30 de junio de 2012

Blancanieves y la Leyenda del Cazador


La narración destaca por convertir una leyenda popular en una historia épica de aventuras, realmente entretenida y visualmente abrumadora, gracias a una producción cuidada, unos efectos especiales sorprendentes y unos escesarios naturales sobrecogedores. La transformación del tono de la historia se ha producido gracias al uso de otras fuentes narrativas y cinematográficas y así encontramos referencias a La Princesa Prometida, Juana de Arco o El Señor de los Anillos. Otro elemento destacable es el ambiente gótico, en torno al personaje de Charlize Theron. Suya es la mejor interpretación, junto a la de los enanos. Los personajes en este tipo de películas siempre aparecen desdibujados, trazados tan sólo cons alguna pincelada personal que los individualiza. De los principales, el de Blancanieves es el más simple de todos, de modo Kristen Stewart no ha podido lucirse y sus mejores momentos son, curiosamente, cuando posa y no actúa.
Lo que más me ha disgustado de la cinta es que, siendo una película de personajes femeninos, la historia termina en una brabucona pelea entre Blancanieves y su madrastra. Una solución poco imaginativa que un buen director hubiese evitado y que una mujer no habría siquiera planteado.

martes, 26 de junio de 2012

Profesor Lazhar



Maravillosa. Una de esas películas que nos reconcilian con en el séptimo arte. Partiendo de una historia sencilla y dramática el film hace un recorrido por multitud de temas sensibles emocionando, sin moralizar ni pretender encontrar soluciones. Un presupuesto modesto (siempre ayuda a hacer un cine contenido y sobrio) y unas interpretaciones estupendas, incluso por parte de los niños, hacen el resto. Los padres y los profesores se sentirán reconocidos en algunos de los problemas que se ponen de relieve. No hay que perdérsela.

jueves, 31 de mayo de 2012

Kronos Quartet en el Festival Ensems 2012

fotografía: Riche

En el marco del festival Ensems, que organiza el Institut Valencià de la Música, el día 30 aterrizó en Valencia el Kronos Quartet. Estos señores no destacan tanto por su virtuosismo interpretativo, como por su programa, fundamentalmente contemporáneo y actual, dentro de las supuestas limitaciones que impone un cuarteto de cuerdas tradicional. Y digo supuestas limitaciones porque lo cierto es que en el Refectorio del Convento del Carmen, estos señores nos brindaron alguna pieza sorprendente con los más diversos instrumentos. Conozco al KQ fundamentalmente por las interpretaciones que han hecho de los minimalistas americanos, muchas de ellas encargadas por ellos mismos. En este sentido cerraron el concierto con una obra no estrenada en España, como fue WTC 9/11 de Steve Reich, que recordaba en su concepción a Different Trains: voces grabadas de testimonios reales que vivieron una tragedia, repitiendose en busca de un ritmo, y arropadas por unas cuerdas que se amoldan a la estructura que la grabación impone. Del programa original cayó una pieza de Valentin Silvestrov, pero finalmente fue recuperada en los bises. También incluyeron algunas piezas tradicionales orientales, pero sobre todo destacó la sutil belleza de Flow, un breve capricho electrónico que aparece en el álbum Homeland, de la compositora Laurie Anderson, pero que en El Carmen sonó gloriosamente, frotada en las cuerdas del cuarteto californiano. Fue un concierto memorable, en el que nadie se aburrió, gracias a la variedad de compositores y estilos que se programaron y en el que escuché por primera vez la obra de Donnacha Dennehy, un compositor irlandés al que habrá que hacer un cuidadoso seguimiento.

imagen: web IVM

Mislatas representan tres veces (9 junio 2012)


En el camino de Favara de Mislata, junto al parque de la Canaleta, encontramos uno de los mayores muros de Valencia totalmente lleno de graffiti. Mislatas representan es un festival de graffiti bianual, que incluye otras actividades y música, aunque el mayor placer es ver a los mejores artistas valencianos creando sus piezas a la vez. Se trata, con diferencia, del mejor festival de graffiti de Valencia. Ningún aficionado debería perdérsolo. Además presenta la ventaja de que ni el príncipe Felipe ni Rita Barberá van a inaugurarlo.